29 noviembre 2013
4 AÑOS. 1 MES. 11 DÍAS
Señoras y señores, con lágrimas en los ojos escribo estas líneas, porque al fin Tarragona vuelve a tener salas de cine en la ciudad.
Llamadlo síndrome de Estocolmo, pero ya ni siquiera me queda la energía suficiente como para mantener la indignación que me llevó a escribir esta carta hace 4 años:
El tiempo transcurrido es, desde cualquier punto de vista, intolerable. Pero miremos hacia el futuro. Olvidemos la ineptitud y falta de respeto a la misma cultura y a unos ciudadanos que, estupefactos, se han visto obligados a pasar por las fases del duelo.
No es sano contar el tiempo desde una ruptura, por lo que aceptemos ya una nueva relación sin temor por los posibles fallos. Borremos definitivamente el teléfono de la ex. Esta liturgia debe llevarse a cabo. Y esta tarde, lo haré con ilusión, comprando mi entrada para la primera sesión.
P.D: Si resulta todo un desastre ya os lo contaré, pero maldita sea, seamos optimistas. Es día para serlo!
Stay tuned!
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